Hace años, eran las dos menos cuarto de mediodia y se debía cumplir una pequeña costumbre. Casi en punto y mirando el reloj de pared "moderno", se trataba de llamar a Santa Pola y saber cómo iba transcurriendo la mañana, poco antes del momento de comer. Esa llamada, todos los días a la misma hora, permitía comunicar si por la tarde, habria "visita" o no, si todo iba bien, etc.
Muchos días me acuerdo a las dos menos cuarto y otros no. Y también muchas veces me acuerdo de que "no me acuerdo". Imagino que eso nos pasa a todos. Nos vamos olvidando de las cosas.
Ayer mismo, ya no nos acordábamos de si la Mami hacía calamares rellenos y de qué los rellenaba.
¡Señor, qué cabeza ¡
En este año, que ha pasado desde agosto 2010, nos ha dejado Gloria. También nos acordamos, nos olvidamos, nos acordamos, y así...... andamos.
jueves, 28 de julio de 2011
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Re-leo las entradas y re-miro las fotos. Tienes razón con eso de que el tiempo pasa deprisa y no nos damos cuenta. El otro día estábamos el Josep, la Montse y yo intentando acordarnos del año en el que la Mami nos dejó, pero tampoco sabíamos decirlo con seguridad.
ResponderEliminarQue bonito que sigas escribiendo en este blog papi.
Un beso muy fuerte.